La leyenda del convento Curtea de Arges
El voivoda Neagoe Basarab dijo al maestro de la construcción Manole:
te prometo grandes riquezas, a ti y a tus obreros, si construyes una iglesia completamente diferente a todas las que existen en la zona. Si no, les emparedo vivos.
El maestro Manole estuvo de acuerdo y los albañiles se pusieron al trabajo. ¿Pero, que ocurre? Lo que trabajaban durante el día, se derrumbaba durante la noche.
Así, varios días se apenaron vanamente.
Viendo que el trabajo no avanzaba el voivoda amenaza a los obreros con ponerlos vivos en las fundaciones mismas. Lo más triste era el maestro Manole.
El mastro, tuvo un sueño en el que el Señor, le decía que la pared se derrumbará siempre si no emparedaban a la primera persona conocida por ellos que se acercara aquella mañana a la Basílica para llevarles a comer.
Diciendo su sueño, a sus nueve discípulos todos estuvieron de acuerdo y juraron por la cruz emparedar a la mujer o a la hermana quien aparecera la primera, el día siguiente.
Desgraciadamente para el maestro Manole la primera persona conocida que apareció por las inmediaciones fue Ana, su mujer, encargada de una cesta llena de platos.
Pobre Manole comienza a llorar y a implorar a rodillas Dios dar un chubasco para parar su mujer.
Dios escuchó sus rezos. Llueve a cubos, pero su mujer no retrocede camino. Avanza siempre.
Manole ruega a Dios de nuevo, de soplar un viento fuerte por parar los pasos de su mujer.
Dios obedece a Manole y le da una tormenta que aplastaba los árboles, pero la mujer de Manole llega hasta el lugar de la construcción.
El maestro Manole, pareciendo de bromear comienza a emparedar su esposa. Ana, su mujer se deja llevar por las palabras de su marido, pero cuando ve la pared que la rodea, ella comienza a llorar.
Manole suspira, sufre, pero construye siempre. Poco mas tarde ya no se ve a su mujer..
El maestro Manole, cae a rodillas, alzapano la pared que no se aplasta ya. Sus ojos eran llenos de lágrimas de dolor.
Así pudo terminar, con sus albañiles, el espléndido convento “Curtea de Arges”.
Sin sacrificio no se puede realizar nada, nada durable, nada bonito, nada divino…
Atracciones turísticas en Curtea de Arges:
La Corte Principesca, La fuente del maestro Manole, la Iglesia San Nicoara.
Atracciones turísticas en la zona: la fortaleza Poienari (el verdadero castillo de Dracula), la presa Vidraru, los montes Fagaras, la sorprendiente carretera Transfagaras.
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